TESTIMONIO DE MAIDER

Me siento una intrusa contando mi experiencia entre tanto deportista, ya que de eso tengo poco, pero gracias a los entrenos de Ana, he llevado un embarazo aún más feliz y estupendo, si cabe. Porque yo os voy a hablar de embarazo, de la excitación que se siente cuando te das cuenta de que vas a ser mama (y por fin entenderás a la tuya), y de lo que disfruté haciendo ejercicio con Diego en mis entrañas y lo agradecida que estoy a Ana por ello, por todos ésos momentos inolvidables y todas ésas pataditas de satisfacción, gracias!
Yo soy la compañera de un apasionado del deporte, y sin exagerar, eh?. Si no hace deporte, está insoportable, he llegado hasta a sentir celos del dichoso deporte, que parecía le daba más alegrías que yo. Pero ya le voy entendiendo. Yo era de las de, “me voy a apuntar al gimnasio porque esto no puede ser, se me cae todo, no tengo culo…bla bla bla”. Siempre por obligación, siempre sufriendo… ayyy, pero, hará dos años, descubrí el método Pilates, me enganché, tanto que, hasta me hice instructora de primer nivel, estoy convencida de sus beneficios, porque los he disfrutado y creo que todo el mundo debería probarlo. Empecé a ser más formal en el ámbito deportivo y a parte de Pilates, iba muy contenta a spinning y me aficioné a las pesas (flojas). Ya cuando le estaba cogiendo el gustillo a esto del deporte, zas! positivo!. Qué alegría! Estábamos deseando tener un hijo y tan pronto nos pusimos a ello, se obró el milagro de la naturaleza (habrá tenido el deporte algo que ver en todo esto??). Pero claro, yo aparqué el susodicho nada más saber que estaba embarazada, me daba miedo hacer Pilates, porque no tenía ni idea de si se podía practicar con absoluta seguridad estando embarazada, y el médico ya me había dicho que mejor nada de spinning ni de coger peso, que mejor lo pegara a otras cosas. A todo esto, se me ha olvidado deciros que mi marido ya estaba entrenando con Ana, aunque yo, no le prestaba demasiada atención, es como “Jorge y su deporte”. El caso es que los primeros meses de embarazo fueron un poco de bajón, mi cuerpo empezó ha cambiar drásticamente de la noche a la mañana y pronto empecé a sentirme como un huevo kinder, aunque no tenía demasiada barriga, estaba muy cansada y con muchos cambios de humor (mis amigas las hormonas). Entonces, un día que estaba Jorge viendo de nuevo la página de Ana, me dijo, “también entrena a embarazadas”, “pero cómo no me lo has dicho antes!?”. Pero claro, él que no, que mejor me quede tranquilita en casa, no le vaya a pasar nada al bebé… pero que morro!. Pues eso, que de ir a Gorraiz de esposa amantísima de mi maridin triatleta, pase a ir en chándal con pulsómetro y Dieguito a ponernos en forma y llamar a la puerta a las endorfinas.
Yo que sabía nadar, como me enseñó mi padre cuando tenía 4 años (imaginaos el panorama), ahora estoy hecha una sirena. Son los entrenamientos que más disfruté durante el embarazo y estoy deseando retomarlos. Aunque si me ha costado 3 meses escribir ésta crónica desde que di a luz, no sé lo que tardaré en organizarme para ir a la piscina, con todas las cosas que me están pasando, pero todo se andará.
Tuve un parto muy bueno y una recuperación de 10 y sé positivamente que se lo debo a Ana y sus entrenamientos. No me salté ni uno de ellos en todo el embarazo. Me sentía tan bien, y Diego creo que también, le transmití ésa felicidad, seguro, al menos eso me decía Ana. Quedé muy sorprendida de mi disciplina en algo que nunca hubiera imaginado que pudiera ser disciplinada y eso también se lo debo a ella. En todo momento me he sentido segura, tranquila, relajada, apoyada, comprendida, y sobre todo muy controlada.
He cambiado, Ana me ha cambiado, ahora quiero hacer deporte, y no para mantenerme durante el embarazo, si no para disfrutar y regalarle ése trote a mi cuerpo. Tanto que hasta me gustaría aprender a correr, qué envidia me das en carrera, Ana! Qué fácil lo haces!. Sueños, sueños… Diego ya reclama mi atención. Quien sabe si algún día os volveré a meter la chapa, ésta vez contando un maratón…
Si alguna preñi está leyendo esto y se siente identificada, os animo a que llaméis a Ana. Veréis qué mujer! Y veréis qué embarazo!
|
COLABORAN

|