TESTIMONIO DE GONZALO MORA EN LA MARATÓN DE VALENCIA

Hace unos 3 años, y a la edad de 37, en una revisión del médico de empresa me comentaron lo que ya sabía, de familia. Mis niveles de colesterol eran algo elevados, y como suele ocurrir me aconsejaron hacer algo más de ejercicio y posiblemente necesitaría medicación. Tomé como un reto la idea de ser el único de mi familia que no necesitase medicación y empecé a correr “un poco”. A los dos meses, y por motivo laboral, realicé un viaje de un mes por Asia y empecé a correr un rato diariamente para “no engordar” en ese viaje. Durante ese viaje me compré mis “primeras zapatillas de correr”, las cuales recuerdo con alegría. Al volver me enganché a correr con algún amigo y , aunque suelo correr solo, me animó a realizar algunas carreras populares y después a la primera media maratón que fue la de Pamplona.
Unos meses después la Behobia-San Sebastián y otras carreras y empezó a sonarme la “famosa preguntita”, …y ¿por qué no un maratón?. Al año siguiente corría en San Sebastián mi primer Maratón, en un tiempo de 4 horas y 2 minutos (más o menos). El sueño se había convertido en realidad. Sin embargo mi entrenamiento (errático e irregular) se basó en un librillo titulado “Cómo prepararse para un maratón en 100 días” (o algo parecido, ya no se dónde lo tengo).
Pasaron unos meses y pensé en hacerme un regalo especial para mi 40 cumpleaños, que se cumple el 6-4-2008. Decidí regalarme un viaje a correr el maratón de Nueva York en 2008, acompañado de mi mujer como apoyo. Pero antes quería volver a correr otro maratón y elegí que podía ser el de Valencia en Febrero 2008, ya que soy de allí (en concreto de Gandía). Mi mujer había conocido a Ana Casares y había empezado a correr y entrenarse gracias a ella, y me animó a que me entrenase con ella. Decidí que para hacerlo bien había que hacerlo con gente profesional como Ana y su marido Eugenio. He de reconocer que durante unos meses no fui demasiado “aplicado” ni formal en los entrenamientos que me preparaban, pero en Diciembre de 2007 pensé que o lo hacía en serio o mejor era no hacerlo así que seguí las indicaciones que me daban y mi ritmo y fuerza empezó a aumentar. La disciplina y el entrenamiento daban su fruto.
Una semana antes del maratón hice una prueba de consumo de lactato y Ana y Eugenio determinaron que mi ritmo podía ser para hacerlo en 3 horas y 38 minutos. Yo no me lo creí y el día de la prueba me uní al grupo de 3 horas y 45 minutos pero como éramos muchos y me encontraba apretado me puse un poco por delante. Nunca miré hacia atrás y en el kilómetro 6 me di cuenta que estaba junto al grupo de 3 horas y 30 minutos. En ese momento vi que podía hacerlo en ese tiempo y me emocioné al pensar en ello, pero sabía que aún quedaba un buen rato. Seguí al ritmo previsto de 150 pulsaciones por minuto y me encontraba bien (como se suele decir en Navarra, “a gusto”) y además mi esposa Ana, mis hijos María y Javier y mi madre estaban animándome en varios puntos del recorrido.
Los últimos 5 km fueron duros, pero ahí es cuando uno saca fuerzas del amor propio y te demuestras que eres capaz de más de lo que creías. Atravesé la meta en un tiempo oficial de 3 horas 29 minutos y 12 segundos (y un tiempo real de 3 h 28 min y 03 seg). Lo conseguí porque en un momento dado pasé a pensar que no era imposible. Al llegar sólo se me ocurrió pensar en mi familia y en mis amigos y rápidamente mandé un SMS a mi entrenadora, Ana Casares , para decirle GRACIAS.
Gonzalo Mora , 39 Años (casi 40). Médico.
Web de la prueba
|