CARLOS ZUBIALDE HACE MARCA PERSONAL EN LA MARATÓN DE BARCELONA

CARLOS ZUBIALDE FINALIZA LA MARATÓN DE BARCELONA EN 2 HORAS 49 MINUTOS Y 47 SEGUNDOS
La verdad que me ha costado más ponerme delante de la pantalla para escribir estas léneas que afrontar los duros últimos kms de la maratón.
Se suele decir que el tiempo pone todo en su sitio, y la coctelera emocional que todos los maratonianos y los que así nos consideramos sufrimos muchas veces hacen que no pongamos en su justo y debido lugar las cosas que hacemos.
En mi caso, desde que me puse en manos de Ana y Eugenio hacia finales del verano del 2009, y mirando con perspectiva hacia detrás, la mejoría que he experimentado es abismal, tremenda, no solo en las marcas que uno llega a obtener, sino porque al ponerme en sus manos, he desarrollado mi afición de un modo ordenado, controlado, eficaz y personalizado. Como es normal los resultados finalmente suelen llegar.
Mi principio de aventura tenia una primera meta en la maratón de San Sebastián del 2009, pero por motivos que no merecen ya mencionar, finalmente no me encontraba en condiciones para afrontar un reto como la maratón.
Supuso una pequeña decepción, pero la maratón es un reto lo suficientemente serio como para afrontarlo con el respeto y en las condiciones necesarias en todas las facetas, respeto que últimamente muchos le han perdido.
Se suele decir que año nuevo, vida nueva, y con la vida nueva, reto nuevo, tráfico de correos, y fecha para el nuevo reto, 7 DE MARZO DEL 2010, lugar: BARCELONA; prueba: LA MARATON.
Iniciamos una pequeña aventura de 9 semanas concentradas y aprovechando la forma que ya teníamos; ajustando entrenos con vida personal, familiar y profesional, y nos plantamos en la avenida Reina Mª Cristina de Barcelona el 7 de Marzo del 2010 a las 8:25 horas, en nuestro cajón de salida.
Revisión general: zapatillas correctamente atadas; chip en su sitio; los calcetines de las maratones subidos en su justa medida y sitio; los geles contados y en su sitio; camiseta en su lugar; el dorsal en el pecho perfectamente, todo esta ok, estamos preparados ( qué maravilloso momento donde cada uno repasamos nuestro ritual ).
Salimos, la adrenalina sube, gritas, gritan, te pones en marcha y en el km 3 te acuerdas del último correo con las instrucciones de Ana ( corre libre, disfruta y sé prudente ) y bajas el ritmo; pasamos los primeros kilómetros en busca del lugar y grupo que puedas acoplarte; hacia el km 8 ya localizas un grupo que va más o menos en tu ritmo y tiene tu mismo objetivo; los controlas y ves que son eficaces en los ritmos, has encontrado tu sitio; cruzamos algunas palabras, son de Tarrasa, Tarragona, Barcelona, dos chicos ingleses y un danés; el grupo sigue, nos metemos en el km 15, todo controlado, vamos bien, las fuerzas bien y las piernas responden; pasamos los avituallamientos llenos de voluntarios que animan sin cesar; pasamos el km 20, llegamos a la media y nos hemos desviado unos pocos segundos lo que hace que aceleremos un poco el ritmo,

HE COMETIDO EL ERROR QUE LUEGO TERMINARE PAGANDO, del km 20 al 25 hemos ido demasiado deprisa, me doy cuenta de ello y vuelvo al ritmo “normal”, llegamos al 30 y esto empieza a no ir ya como antes, las piernas empiezan a estar mas “duras”, pero seguimos adelante; hemos pasado el muro pero en el km 35 el cuerpo dice que has gastado donde no debías y ahora tienes que pagar el peaje de correr más lento; los kms entre el 35 y el 40 son muy duros, son los kms donde la cabeza funciona a mil revoluciones, donde la motivación sustituye a la fuerza; km 40, solo quedan 2, no es nada, pero la propia altimetría ( caprichosa ella ), hace que sean dos kms en línea recta, y en dos avenidas tirando para arriba; ya no corro con las piernas, corro con el corazón, corro con “eso” que todos los maratonianos sabemos que nos pasa en el último km; me juro a mi mismo que esta es la última maratón, no estoy dispuesto a volver a pasar por este calvario otra vez; km 42, solo faltan 192 metros, veo la meta, las pancartas, escucho la música atronadora, y miro al cielo y alzo mis brazos al aire como si fuera el primer clasificado........he saldado muchas deudas, y el tiempo es lo que menos me importa ( para los curiosos 2:49:47).


Lo de después lo podéis imaginar, aun con los dolores ya hemos puesto fecha al siguiente reto: Maratón San Sebastián 2010 en Noviembre.
Quiero terminar estás lineas para agradecer primero al entorno familiar que aguanta nuestras “locura”; a Ana y Eugenio por el apoyo, ánimo y enseñanzas que no tienen precio, sobre todo los ánimos que valen su peso en oro; y a la ciudad de Barcelona por brindar un maratón espectacular, con mucho ambiente, perfectamente organizado, con muchos voluntarios, música. Avituallamientos, etc.

La siguiente más y seguro que mejor..............










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